Guerra de edades

Guerra de edades

Guerra de edades: La dependencia, motivo de conflicto.


El objetivo es retrasar la dependencia que acumula cargas sobre los más jóvenes

Sólo actuando en el presente evitaremos el peso sobre las generaciones más jóvenes


         La concordia entre los diferentes grupos sólo puede tener lugar retrasando la dependencia, que es la causa más importante de la guerra de edades, por acumular cargas sobre las generaciones más jóvenes quienes, de no producirse cambios, tendrán que atender en paralelo sus propias necesidades y las de las familias que ellos mismos hayan creado.


       Falta añadir que esta situación se verá agravada por el bajo índice de natalidad, resultado del escaso número de hijos que los Senior Bumers hemos traído a este mundo, hecho que impedirá el reparto de las cargas.


          Sólo con una percepción más realista de la edad se logrará que la convivencia de más generaciones dentro de la misma familia y de la sociedad nos brinde la posibilidad de reconocer las excelencias de cada período y de que cada uno de los grupos de edad se beneficie de las aptitudes y atributos propios de los demás grupos.


 

 

El peso de las circunstancias

El peso de las circunstancias

Toca luchar contra las circunstancias.

El riesgo de la dependencia económica

El peso de las circunstancias.

El peso de las circunstancias que convergen y ponen en riesgo el futuro de los Senior Bumers es grande. El aumento de la esperanza de vida, la escasa capacidad de ahorro,  los cambios del mercado inmobiliario que ya no permiten que nuestra vivienda sea reserva suficiente o el actual sistema de pensiones, entre otros.   

La concurrencia de factores convertirá a muchos Senior Bumers en personas económicamente dependientes mucho antes de serlo en lo físico o en lo intelectual si no se dan los cambios necesarios.

Es necesario el impulso de acciones dirigidas a la participación activa de la Segunda Edad en el mundo, sacando partido a estas perfectas condiciones físicas e intelectuales de las que gozaremos durante años. Y es responsabilidad de los Senior Bumers liderar, en calidad de protagonistas indiscutibles, cambios que posibiliten que las personas sigamos siendo útiles e independientes hasta el momento en el que se produzca el retiro.

 

 
Afrontar el cambio: Cuestión de supervivencia

Afrontar el cambio: Cuestión de supervivencia

El riesgo de no afrontar el cambio demográfico.

Las ventajas de adelantarnos al futuro


Convertir el reto en oportunidad

El cambio demográfico supone un enorme reto y constituye una de las mayores oportunidades de crecimiento en todos los sectores de nuestra economía pero también exige importantes cambios.


Prestar atención a las peculiaridades y necesidades de la personas de la Segunda Edad es darse cuenta de que la demanda creciente de bienes y servicios específicos dará lugar a nuevos negocios de los que han de beneficiarse todos los grupos de edad.

Afrontar el cambio demográfico sólo tiene una dirección

Por otro lado, el futuro de las personas que conformamos la Segunda Edad no es tan propicio como lo fue el de nuestros padres al entrar en los 50´s. El gigantesco grupo de consumidores que constituimos necesitará contar con los recursos necesarios para que el panorama no sea desalentador.

No reparar en la tendencia del cambio demográfico representa un gran riesgo. Una de las mayores bolsas de pobreza a la que la sociedad y las instituciones, tanto públicas como privadas, tendrán que hacer frente será la constituida por las personas de la generación de los Senior Bumers.

 

 

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